¿Son los cambios de clase un momento conflictivo?

Algunas medidas sencillas para que los cambios de actividad, las diferentes agrupaciones en el aula, los cambios de aula y otros movimientos que tienen lugar dentro y fuera del aula sean ordenados.

 

Estos cambios, de no ser controlados no solo resultan molestos, sino que también suponen una pérdida de tiempo. Se podrían ahorrar 15 minutos diarios si los cambios se realizaran de forma eficiente.

Si echamos la cuenta a lo largo de los 9 meses de curso, podríamos sacar un número de horas extra considerables, por lo que vale la pena plantearse esta cuestión.

Como cualquier otro contenido, los cambios de clase deben ser trabajados con los alumnos, requieren explicaciones claras, práctica y más práctica para que no se olviden.

Mike Linsin, recomienda que el proceso se sistematice siguiendo cinco pasos:

  • Asegura la atención del grupo clase. Cada profesor puede utilizar su técnica habitual. “Class! Class! … Yes! Yes!”.
  • Explica cómo realizar el cambio. Con una instrucción muy clara: “A la vez, vamos a regresas a las mesas y cogemos nuestro libro de matemáticas”.
  • Da a tus alumnos una palabra que sea la señal para ellos hacer el cambio. “When I say smooth, you´ll quietly proceed”.
  • Da vía libre a que se realice el cambio que toque hacer.  “And … smooth”. No utilices palabras que alteren a los alumnos o que inciten a hacer el cambio con prisa y a lo loco, tipo ¡YA! Evita por tanto subir el tono de voz o alterar a los alumnos. Da todas las instrucciones en un tono muy calmado y lento.
  • Observa que todos los alumnos están cumpliendo la forma de proceder al cambio.

¿Qué puede dar problemas en los cambios?
Que el cambio se alargue en el tiempo, que un grupo elevado de alumnos aproveche esos cambios para saltarse las normas.

Sugerencias para evitarlo.
Las instrucciones deben ser muy claras y concisas. Debes darlas cuando los alumnos están escuchando y lo hacen de forma activa, no mientras están recogiendo o terminando la actividad anterior. Ayudará mucho en el proceso identificar y bloquear a los alumnos que en esos cambios muestran comportamientos disruptivos. Es aconsejable tratar esos casos concretos aparte, sacarlos de la actividad hasta que entiendan que son parte del grupo y deben seguir las reglas. Para que los cambios no se alarguen, limita el tiempo y hazlo de forma evidente, cuenta atrás, cronómetro, reloj de arena, una canción o cualquier otra técnica que te funcione.

Si las instrucciones no son atendidas analiza los motivos y busca una solución concreta. A veces la solución puede pasar por parar a toda la clase durante el cambio, hacerles reflexionar y empezar de nuevo ateniéndose a las consecuencias de haber perdido tiempo.