¿Preparamos a nuestros alumnos en las habilidades necesarias para la vida?

Recursos y destrezas para la vida cotidiana.

Habilidades que nuestros alumnos pueden aprender y que les servirán de mucho en su futuro. Este tipo de destrezas no suelen estar incluidas en el currículo por lo que conviene no perderlas de vista y buscar el modo de introducirlas.

Algunas de estas destrezas son adquiridas de forma inconsciente,  basta con que los alumnos maduren y vayan adquiriendo nuevas experiencias, otras sin embargo requieren ser trabajadas. Todas son posibles de aprender y además serán de muchísima utilidad.

1.    Aprender a construir y mantener relaciones personales y profesionales. Los alumnos deben tener los recursos necesarios para manejarse con sus relaciones y los retos que a menudo éstas implican. Para ello se hace necesario programar y planificar actividades que pongan el foco en los siguientes puntos: trabajo cooperativo, destrezas comunicativas; incluyendo la capacidad de escuchar a los demás y aceptar opiniones. Ser capaces de hacer y recibir críticas constructivas y equilibradas basadas en hecho objetivos. Resolución de conflictos, ser capaz de gestionar las situaciones de estrés o ansiedad y autocontrolarse.

2.    Conocimientos financieros básicos. Manejar dinero y hacer una buena gestión de éste. Se capaz de administrarse, ahorrar, cómo abrir una cuenta corriente, etc.

3.    Adquirir la responsabilidad de llevar una casa cuando sean independientes. Aprender a cocinar y a hacer la lista de la compra, limpiar y mantener ordenada una casa. Nociones básicas de las obligaciones y derechos al alquilar o comprar una casa. Todo es importante porque ayudará a que se mantengan sanos y a ahorrar dinero.

4.    Habilidades sociales. Nuestras vidas, al igual que nuestros éxitos dependen en gran medida de cómo interactuemos con los que nos rodean. La habilidad de relacionarse de forma satisfactoria y efectiva es esencial en las capacidades necesarias para un futuro en el mercado laboral y como ciudadanos. Para ello en el aula hay que fomentar el respeto a los demás y reclamar respeto para uno mismo (la famosa frase de tus derechos acaban donde comienzan los míos), practicar la oratoria y ayudar a los alumnos a que mejoren sus autoestima y seguridad personal. En definitiva, no dejar de lado las destrezas comunicativas, incluyendo el lenguaje no verbal, el respeto a los demás en los espacios compartidos, etc.

5.    Búsqueda de empleo. En la actualidad estamos comprobando que la carrera profesional de las personas puede cambiar 4-5 veces en la vida, los puestos de trabajo ya no son para siempre y hay mucha movilidad por lo que conviene saber cómo moverse en ese mundo de buscar empleo, adaptarse a las nuevas necesidades laborales; en definitiva saber venderse en un entorno cada vez más variable y que cambia a una velocidad de vértigo. Por tanto en el aula hay que enseñar a marcarse objetivos, que éstos sean realistas, dar pautas para saber cómo y dónde buscar un trabajo. Relacionado con el punto anterior pero un poco más específico, también es importante practicar la comunicación y hacerlo en el caso concreto de una entrevista de trabajo. Crear su propio currículo o portafolio personal.

6.    Higiene y salud personal. Todo lo anterior no serviría de nada ni sería posible si no gozamos de salud por lo tanto este último punto es fundamental. Para ello en clase se debe trabajar la importancia de una nutrición adecuada, hábitos saludables, el ejercicio, el descanso, hábitos de higiene, salud mental y emocional, conocimientos básicos de primeros auxilios, cómo prevenir enfermedades así como la creación de hábitos de ocio saludables.