Consejos para el primer día de clase.

Estamos en días de comienzo de curso y progresivamente, durante las próximas semanas se irán incorporando a la actividad docente todos los niveles educativos.

A todos nos cuesta volver a las rutinas habituales después de un periodo de vacaciones, y la vuelta a las aulas no es una excepción para sus protagonistas, profesores y alumnos.

Los primeros días de clase son fundamentales para sentar las bases de un buen curso; motivar a los estudiantes, conocerlos y que ellos se conozcan entre sí, emocionarlos ante la tarea colectiva que emprenden esos días.

Todo es nuevo, compañeros, profesores, asignaturas, hábitos, nuevas obligaciones; y todo esto puede ocasionar estrés y nerviosismo, que debemos procurar minimizar.

Nos proponemos afrontar el primer día de clase con buenos propósitos, pero no está de más una recordar algunas pautas para facilitar que la incorporación sea más llevadera.

Aquí van algunas ideas para poner en práctica durante el primer día de clase:

Programar también el primer día
Considerar esta primera clase, como una de las más importantes del curso, requiere que la preparemos detalladamente con un esquema de cómo la vamos a desarrollar, los asuntos que queremos tratar, y el tiempo que la vamos a dedicar a cada uno.

¡Viva el sentido del humor!
Mantener una actitud positiva y un cierto sentido del humor al entrar a clase puede ayudar a que todos se sientan menos tensos. En definitiva, empezar transmitiendo que aprender es una tarea divertida, ilusionante, y nos debe hacer sentirnos felices.

¿Y por qué no un clásico?
Plantear dinámicas de presentación para que los alumnos se vayan conociendo en primera persona es una buena idea, que facilita la creación de grupo. Es importante que el profesor también participe en ella, para que le conozcan sus alumnos.

Presentando la asignatura
Es muy importante presentar la asignatura de una manera entretenida y motivadora. Aprovecharemos para aclarar todas las dudas que surjan y mantendremos una escucha activa, abierta, flexible y empática ante todas las cuestiones que nos planteen los alumnos.

Fuera miedos y recelos
Tan importante como lo anterior, es conseguir en este primer día, un ambiente abierto y seguro y tolerante, que de confianza a los alumnos y les ayude a sentirse confiados para expresarse con libertad y respeto.

Solo nos queda desear a todos un magnífico primer día de clase.